Fuentes alternativas de fósforo, desafío cercano

Simposio Fertilidad 2015. María Antip, de la IFA, advirtió sobre la existencia del mineral.

Redacción LAVOZ

En el marco del Simposio Fertilidad 2015, que se llevó a cabo esta semana en Rosario, la licenciada María Antip, de la Asociación Internacional de la Industria de Fertilizantes (IFA), con sede en París, Francia, se refirió al desarrollo y proyección de la industria mundial de fertilizantes.

Explicó que la IFA es una asociación comercial que reúne a 560 miembros en 85 países, que en su conjunto proveen y distribuyen todo tipo de fertilizantes, materias primas y productos intermedios para la producción agrícola por un volumen de unos 170 millones de toneladas de nutrientes anuales.

Recalcó que las existencia de fertilizantes en la naturaleza no alcanza para cubrir la demanda actual de la agricultura, razón por la cual los productos que elaboran y distribuyen los asociados a IFA contribuyen a la seguridad alimentaria, evitando que se agoten los recursos naturales.

Antip dijo que a través del impacto de los fertilizantes en los rendimientos de los cultivos, el crecimiento de la actividad agrícola permite bajar la pobreza a un ritmo muy superior que cualquier otra actividad económica, ya que hay 2.000 millones de personas que viven de la agricultura en el mundo. Y destacó que la degradación implica una pérdida de 4.000 millones de dólares anuales a nivel mundial.

Yodo y selenio

Antip destacó el aporte que los fertilizantes pueden hacer al aporte de micronutrientes al suelo y recordó que un 50 por ciento de los suelos del mundo son deficientes en zinc. Y vaticinó que el aporte de yodo podría ser uno de los próximos éxitos de la industria de los fertilizantes, al igual que el selenio, ambos necesarios para disminuir las enfermedades de la población.

Reciclar fósforo

Por otra parte, remarcó que el reciclaje del fósforo es importante por los problemas que tiene su uso en exceso, pero también porque es un elemento no renovable. Vaticinó que hacia 2070 se terminará la roca fosfatada de Estados Unidos y China, fecha luego de la cual quedará Marruecos como único proveedor mundial.

“Será necesario entonces reciclar el fósforo que existe. Cuando esto suceda, será más importante el reciclaje del fósforo del estiércol y otras actividades humanas. Actualmente, existen compañías que están tratando de hacer recuperación de nutrientes, haciéndolo con fósforo a partir de aguas servidas”, precisó.

Finalmente, recordó que 2015 es un año muy especial para la industria de los fertilizantes, al ser declarado Año Internacional de los Suelos. Se trata de un recurso que bien cuidado puede contribuir a la lucha contra la pobreza, la desnutrición y el hambre, ayudando a la sostenibilidad económica, ambiental y social de la agricultura, destacó Antip.

Efluentes

El doctor Miguel Cabrera, ingeniero agrónomo uruguayo, quien desde hace muchos años trabaja en la Universidad de Georgia, Estados Unidos, explicó cómo reciclar nutrientes, específicamente fósforo y nitrógeno, derivados de los excrementos de la cría de pollos y de los efluentes de los tambos.

Cabrera destacó que el Estado de Georgia es el mayor productor de pollo de los Estados Unidos. Cuando se limpian los criaderos se recolecta aserrín, plumas, cáscara de maní, estiércol. Estos desperdicios, sumados a los efluentes de los tambos van a lagunas o se aplican a pasturas y cultivos. “Son materiales con gran cantidad de nutrientes, entre ellos alto porcentaje de N, P, K, Zn, entre otros, que en grandes cantidades pueden ser tóxicos”.