En la carrera de los márgenes, el maíz le gana a la soja

Ambos cultivos muestran números positivos para la próxima campaña, con una leve ventaja a favor del cereal.

Favio Ré

Cuando el invierno comienza a dejarle paso a la primavera, un dilema ronda el pensamiento de los productores: ¿qué sembrar? ¿Soja o maíz?

Hasta hace dos años, la ecuación se resolvía fácilmente a favor de la oleaginosa debido a las políticas de intervención que afectaban al cereal. Pero desde la asunción de Cambiemos al frente del Gobierno nacional esta coyuntura cambió y el maíz, tras la campaña récord que tendrá este año, podría repetir en la próxima campaña, ya que los números le son favorables.

Así lo dejó en claro el economista Ramiro Farías, de la Bolsa de Cereales de Córdoba, durante la 14° Jornada Soja con Sustentabilidad. 

Estimación

A valores de hoy, la soja en la próxima campaña, suponiendo rindes promedio, estaría arrojando un margen bruto de 320 dólares por hectárea en campo propio, que queda en 218 dólares tras el pago de gastos e impuestos; y en 68 dólares si se trata de un establecimiento arrendado.

Según Farías, estos valores están más o menos en la misma línea o levemente por encima del promedio de las últimas campañas.

El maíz, en tanto, supera a la oleaginosa por una leve ventaja: 344 dólares de margen bruto, 236 de saldo neto y 92 dólares en el caso de un alquiler.

Rentabilidad

De todos modos, Farías recordó que “margen no es rentabilidad” y que una variable clave que puede actuar a favor de la soja es el modo en que se pacten los arrendamientos.

Por ejemplo, un contrato en el que se acuerde pagar el alquiler el 100 por ciento a cosecha, equipara la rentabilidad de ambos cultivos luego del pago del Impuesto a las Ganancias. 

En conclusión, para Farías, en general, el mercado muestra hoy mejores precios a cosecha que los que mostraba hace un año, pero eso no significa ninguna garantía: “siempre hay vaivenes”.

Los indicadores son favorables para el maíz, pero existe un riesgo de “puerta 12”; es decir, que se acumule mucho cereal que no tenga mercado industrial ni de exportación.

“Así como el año pasado decíamos que era una campaña para decisiones equilibradas, la actual es para decisiones inteligente”, resumió.