En Brasil, productores también retienen soja: ¿presión alcista para los precios?

La estrategia de los agricultores de no vender a raíz de las bajas cotizaciones de la oleaginosa podría ser efectiva a mediano plazo.

Redacción Agrovoz

Tradicionalmente, se dice que los productores argentinos no son formadores de precios, debido a que las decisiones sobre a cuánto cotizan los cereales y oleaginosas se toman en los mercados de referencia ubicados en Estados Unidos.

Sin embargo, el peso que tanto Argentina como Brasil tienen hoy en día en el mercado mundial de la soja, hacen que las estrategias comerciales que tomen eventualmente los agricultores puedan impactar a la larga en los valores que rigen las operaciones.

Un cable de la agencia Reuters sostiene que la decisión de muchos productores argentinos de retener la soja debido a los bajos precios locales también se está replicando en Brasil, lo que podría terminar impulsando los precios internacionales de la oleaginosa.

Datos

En Argentina, mayor proveedor mundial de harina y aceite de soja y tercer exportador del poroto sin procesar, los exportadores llevan compradas 6,9 millones de toneladas de la oleaginosa, 22,6 por ciento menos que en la campaña pasada.

Del mismo modo, en Brasil –segundo proveedor global de soja–, los agricultores también están aferrándose a sus granos a la espera de mejores precios: a inicios de mes, llevaban vendido el 58 por ciento de su producción, por debajo del 76 por ciento en la misma época del año pasado, según datos de la consultora Safras & Mercados.

En ese sentido, el portavoz de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC), Andrés Alcaraz, reconoció a Reuters que “se están satisfaciendo los compromisos externos, pero de prolongarse la retención de la soja localmente podría sí estimular un incremento a nivel mundial".

Guillermo Mouliá, operador del corredor de granos Guardatti Torti, añadió: “Si Brasil también tiene problemas, las operaciones se irán a Estados Unidos. Y si hay mucha demanda en Estados Unidos, la soja tiene que subir".

Espalda

El tema es que, por el momento, muchos productores tienen margen para seguir almacenando la soja gracias a la liquidez otorgada por las ventas de trigo y maíz, dos cultivos que en las campañas anteriores no otorgaban rentabilidad como consecuencia de las trabas a las exportaciones. 

"En la medida en que pueda seguir negociando maíz o trigo, para mí el productor argentino va a seguir esperando mejores valores en la soja", expresó Lorena D'Angelo, analista y asesora de la Subsecretaría de Mercados del Ministerio de Agroindustria.

D'Angelo dijo que los productores locales aguardan alzas en los precios globales ante posibles problemas climáticos en Estados Unidos, pero que si eso no sucede para agosto -cuando se definen los rendimientos de soja estadounidense- entonces las ventas en la plaza argentina deberían repuntar.