El maíz tiene chances de revertir la tendencia bajista

El Usda hizo lo que se esperaba: pronosticó uina cosecha de soja récord de casi 120 millones de toneladas.

Pablo Adreani

Decíamos la semana anterior que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) podría llegar a sorprender al mercado con una cosecha de soja en ese país de 120 millones de toneladas. Y esto es lo que finalmente ocurrió: en su informe de ayer, el organismo estimó un volumen de 119,23 millones de toneladas.

Estamos ante la mayor cosecha de soja de la historia, y la reacción de Chicago no se hizo esperar. Luego de conocido el informe, Chicago mostró bajas de más de 11 dólares.

Para el maíz, el informe ajustó la cosecha estadounidense hacia abajo: 359,5 millones de toneladas, contra 362,10 millones estimados el mes anterior y 384,78 millones de producción durante 2016/17. Sin embargo, la reacción de Chicago fue bajista, con pérdidas de 5,2 dólares. En lugar de reaccionar en suba, ante el recorte en la producción de maíz en Estados Unidos.

Comentaban los operadores que la baja del maíz se debió más a un efecto contagio por la fuerte baja registrada en el precio de 
la soja.

Razones

El organismo ajustó las cosechas de acuerdo a la lógica. Durante julio, las pérdidas en la producción de maíz resultaron ser irreversibles, y así lo indica el informe: en cambio las lluvias de principios de agosto y los pronósticos de tiempo lluvioso con temperaturas por debajo de lo normal, le dieron a la soja la posibilidad de recuperase. Así fue lo que sucedió.

Sí tenemos que reconocer que el ajuste efectuado, que lleva la cosecha al récord de 119,23 millones toneladas, a primera impresión resulta demasiado ostentoso. Hubiera sido más conservador ir ajustando la producción en cifras más razonables y no tan estruendosas. Con este nuevo estimado, las chances que la cosecha supere los 120 millones de toneladas, a partir de un agosto llovedor, son muy altas. Si ello sucede es posible que tengamos un nuevo escalón bajista en los precios de Chicago. No es improbable ver un nivel de la soja nueva (mayo 2018) en el orden de los 230 dólares.

A partir de ahora hay que seguir diariamente los pronósticos climáticos en Estados Unidos para el corto plazo. En este sentido, los pronósticos a 6-10 y 8-14 días siguen mostrando lluvias por arriba de lo normal y temperaturas por debajo de lo normal. Entonces, las perspectivas climáticas para lo que queda de agosto tendrán impacto positivo en los rindes y producción de soja, con su efecto negativo en los precios. Al escenario hay que agregar las cosechas de soja en Brasil (113 millones de toneladas) y en Argentina (superior a los 60 millones). Estamos ante un combo bajista, que solo puede ser revertido con alguna catástrofe climática en Estados Unidos, Brasil o Argentina, durante la cosecha.

Precauciones

En estas condiciones los productores deberían tener la precaución de tener cubierta con ventas a futura, en el Matba o forward Mayo 2018) por lo menos el 30 por ciento de su producción. Si los márgenes brutos son aceptables, se reduce así la exposición al riesgo “baja de precios”, dando cobertura por lo menos a los costos directos e indirectos. Dejar el 100 por ciento de la producción probable sin vender, es asumir un riesgo demasiado alto, más si los márgenes son aceptables y se tiene la posibilidad aun de hacerlo.

En el caso del maíz, la baja en los precios de Chicago, ante un escenario de menor producción en Estados Unidos, no resulta lógica y da para desconfiar el mercado.

Pues la demanda de los cinco principales importadores (Unión Europea, Japón, México, sudeste asiático y Egipto) se mantiene firme y hoy representa 54 por ciento del comercio mundial. Creemos que con el correr de los días, los precios del maíz se ira recomponiendo de las pérdidas de Chicago, en busca de una sólida y nueva tendencia alcista.