Cisne Negro: ¿soja 2018 a U$S 300 y maíz a 200 en Argentina?

Si la sequía que se está insinuando en EE.UU. se consolida y pega de lleno en el corn belt, asistiremos a una de las más fuertes subas en Chicago en mucho tiempo.

Pablo Adreani

En esta misma columna, el viernes pasado habíamos anticipado la fuerte suba que finalmente se produjo en el mercado de Chicago entre ese día y el cierre de este miércoles que pasó. La soja en Chicago acumuló subas de 23 dólares por tonelada para las posiciones futuras cercanas (cierre julio a 358,72) y de 15 dólare s las posiciones lejanas (cierre noviembre a 365,33). Mientras, en nuestro país, la soja disponible mejoraba 10 dólares, para llegar a 238 dólares y absorber solo la mitad de la suba de Chicago. Para la nueva cosecha el aumento fue de 9,5 dólares (cierre mayo a 252,5).

En el caso del maíz Chicago, mejoraba en nueve dólares el futuro cercano, julio 150,29, y cinco dólares marzo 2018 (cierre a 162,69 dólares). Sustentábamos nuestra predicción a partir del análisis de los mapas de monitor de sequía y los pronósticos a siete y 14 días, y los mismos se reconfirman esta semana, con una baja ocurrencia de lluvias y la probabilidad de elevadas temperaturas, tanto sobre las planicies como en el midwest .

Esta situación ayuda a consolidar la hipótesis de que estamos ante la posible aparición de un Cisne Negro, la gran sequía que vienen esquivando los americanos con tres cosechas récord consecutivas. Para poner blanco sobre negro, si la sequía que se está insinuando en Estados Unidos se consolida con el pasar de las semanas, y pega de lleno en el corn belt (Iowa e Illinois), vamos a asistir a una de las más fuertes subas en Chicago que hace tiempo que no se registra.

Impacto

De la gravedad de la potencial sequía estará directamente relacionada la posible suba que pueden tener los mercados de soja y de maíz. A manera de hipótesis, una sequía grave podría producir una baja en la producción de soja americana del 20 por ciento –su equivalente en 23 millones de toneladas–; esto es, un volumen probable de 92,6 millones de toneladas. En esta hipótesis, no se descarta que el precio de la soja nueva mayo 2018 en la Argentina pueda llegar a los 300 dólares.

Para el caso del maíz, el cultivo que más va sufrir un foco de sequía durante julio, una merma en su producción del 15 por ciento (54 millones de toneladas), llevaría el nuevo estimado a 304 millones (versus el último de 357,27 millones), y en esta hipótesis no se descarta que los precios del maíz nuevo abril 2018 en nuestro país puedan llegar a los 200 dólares.

Como vemos, estamos considerando estos precios a partir de una hipótesis de ocurrencia de una sequía en Estados Unidos durante los meses críticos del verano, julio para maíz y agosto para soja. No estamos diciendo que esto se va a producir; estamos planteando lo que sería una hipótesis de conflicto si la sequía ocurriera e impactara de lleno sobre los precios en el mercado mundial.

Volatilidad

Con esta hipótesis hoy lo que estamos diciendo es: señores, se vienen mercados muy volátiles, con tendencia errática, con fuertes subas ante pronósticos de seca, y fuertes bajas ante pronósticos de lluvias. En concreto, queremos advertir a los productores que deberán seguir más de cerca los pronósticos de clima en Estados Unidos y su impacto sobre la tendencia de los precios.

También les podemos decir que en algún momento deberán tomar la decisión de cubrir parte de su cosecha 2018, a pesar de que todavía ni siquiera la han sembrado. Así como existen grandes chances de con solidarse la sequía en las planicies americanas y en el midwest , qué pasa si los pronósticos climáticos cambian su tendencia y nos encontramos con un mes de agosto con mayores lluvias de lo normal. Ahí el mercado entraría en pánico bajista, de difícil predicción.

Por este motivo consideramos que hoy la situación es muy delicada pues en pocas semanas se definen los precios no solo del segundo semestre del 2017, sino también los precios de la nueva cosecha 2018. Tomar posición en opciones tanto para soja como para maíz de la nueva cosecha, puede ser una acertada estrategia en años donde la incertidumbre y la v olatilidad estarán influyendo al máximo.