México mira al maíz argentino y eso preocupa a EE.UU.

Los productores estadounidenses aseguran que una caída en las exportaciones a su vecino país agravaría los números del cultivo.

Redacción Agrovoz

Los intentos de México por diversificar sus importaciones de maíz podrían amenazar a un mercado clave para los agricultores estadounidenses, que dependen cada vez más de las exportaciones para reducir las pérdidas generadas por los precios.

México compra casi todas sus importaciones de maíz a Estados Unidos y los envíos alcanzaron las 13,603 millones de toneladas en el año que terminó el 31 de agosto del 2016. Las ventas corresponden a cerca de un 28 por ciento de las exportaciones totales del maíz estadounidense, según precisa la agencia Reuters.

México ahora quiere disminuir esa dependencia en momentos en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenaza con cambiar drásticamente el comercio entre ambos países. El jueves, el secretario de Agricultura de México, José Calzada, reveló que planea visitar Argentina y Brasil para comprar maíz amarillo.

 

José Calzada, secretario de Agricultura de México.

"México está apresurando el camino para abrir la puerta a una mayor importación de maíz amarillo de Argentina y Brasil", indicó el funcionario en una entrevista con la agencia Reuters.

Impacto

Un comprador de granos de un molino de maíz en México dijo el jueves a Reuters en un correo electrónico que ya preguntó precios a exportadores brasileños y argentinos para envíos del cereal al país norteamericano.

México tiende a importar granos de Sudamérica u otros países distintos a Estados Unidos sólo cuando es más económico o los suministros son ajustados.

México compra desde hace algunos años pequeñas cantidades de maíz amarillo de Argentina y Brasil, los mayores exportadores mundiales del grano después de Estados Unidos.

En 2016, México adquirió 97.000 toneladas de Argentina y 54.400 toneladas de Brasil.

 

Cuestión de precio

Los precios del maíz estadounidense, de unos 190 dólares por tonelada, son entre 10 a 15 dólares más económicos que los del grano sudamericano enviado a México, dijeron fuentes del sector.

“El grado en el que (México) gire hacia Sudamérica dependerá totalmente del precio. Por el momento no funciona, así que tendría que haber algo más que lo provoque”, dijo el miércoles Soren Schroder, presidente ejecutivo del operador de granos de la empresa Bunge.

Preocupación

A los agricultores estadounidenses les preocupa que las medidas iniciales sobre comercio del nuevo Gobierno amenacen a las exportaciones, que son un raro punto positivo de una economía agrícola en la que los ingresos de los productores podrían caer a mínimos no vistos desde el 2002 según cifras ajustadas por inflación.

Trump, quien se impuso en muchos estados productores de granos del medio oeste cuando ganó la elección presidencial en noviembre, ha prometido renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Canadá y México, que los productores de alimentos dicen ha ayudado a cuadruplicar las exportaciones agrícolas de Estados Unidos en la región durante las últimas dos décadas.