Con nuevos dueños, Syngenta mantiene sus planes en el país

Con la dirección de ChemChina, la filial argentina buscará sustentar su liderazgo en la protección de cultivos y avanzar en la provisión de semillas.

Alejandro Rollán

Buenos Aires. La compañía ChemChina acaba de asumir la dirección de Syngenta, la empresa suiza de biotecnología. Pretendida en un momento por Monsanto, el 97 por ciento de los accionistas de la compañía europea que cotizaba en las bolsas de Nueva York y Zurich se inclinaron por venderle su parte a la empresa estatal china.

“Nos permite concentrarnos en la inversión tecnológica. El principal objetivo con la compra de Syngenta es desarrollar una mirada de largo plazo para participar de la mesa de la seguridad alimentaria mundial”, aseguró Antonio Aracre, director general de Syngenta para Latinoamérica.

En un encuentro al que fue invitado Agrovoz, con presencia de representantes chinos, la filial argentina de la multinacional europea presentó en Buenos Aires el nuevo escenario que se le abre en la región. “Aspiramos a seguir fortaleciendo nuestro liderazgo en ofrecer soluciones para la protección de cultivos y avanzar en el mercado de semillas”, adelantó Aracre.

Estrategia

El desembarco del gigante chino en Syngenta, a cambio de 43 mil millones de dólares, se concretó a través de una operación de compra-venta. “No fue una integración, ni tampoco una fusión. Es un cambio de accionistas, de cientos de miles que buscan rentabilidad de corto plazo por uno con una visión de largo plazo, que mira la rentabilidad a partir de llevar a cabo una revolución tecnológica y productiva en China”, aclaró el directivo, que se mantendrá al frente de la filial.

El cambio de propiedad del paquete accionario le permitirá a Syngenta ingresar de lleno en el mayor mercado económico del mundo. “Han buscado un socio para que China haga explotar su revolución productiva y que logre implantar en sus suelos las tecnologías que hoy el productor no tiene acceso y que ofrece posibilidades cuantitativas enormes”, precisó Aracre.

Cambios de jugadores

Convencido de que la industria de la biotecnología seguirá dando opciones y soluciones, Aracre sostiene que el sector atraviesa una era de consolidación, fundada en tres esquemas diferentes. “Uno radica en la imperiosa necesidad de los resultados económicos, por lo cual los accionistas piden a dos empresas que se junten para reducir su platilla de personal y consolidar resultados. Eso es en contra de cualquier avance en la innovación”, observó.

Para Aracre, la segunda forma de consolidación tiene como razón de ser “la llamada trampa estratégica”, que es cuando una empresa no consolida un portafolio de productos integral y busca un socio que le permita completar esa oferta de soluciones más competitivas. “Necesitan fusionarse para sobrevivir”, precisó.

La tercera forma de consolidación es la que llevó a cabo Syngenta. “Teníamos la presión de los accionistas para cambiar la forma de los resultados de la empresa. Tuvimos mucha suerte de encontrar un socio estratégico que ve en esta adquisición una estrategia de largo plazo”, comparó.